Los futuros
del trabajo

Parte 2: Incertidumbres y escenarios.

Los futuros del trabajo - Diseño de futuros - Javier Montañés

Después de analizar un gran número de señales, tendencias e informes encontré dos incertidumbres que considero muy relevantes:

1. Creación vs. Destrucción del empleo

¿La automatización y las nuevas tecnologías acabarán generando más empleo del que son capaces de destruir?

Los expertos no se ponen de acuerdo este punto. Según el informe de McKinsey Global Institute, “Un futuro que funciona: automatización, empleo y productividad”, podemos considerar que la automatización no supondrá una destrucción masiva del trabajo, ya que este cambio es similar a otros que se produjeron en anteriores momentos históricos, como ejemplo podemos decir que en la Primera Revolución Industrial también se alzaron voces como la del movimiento ludita que advertían de los peligros de las maquinas para el futuro del trabajo. Sin embargo aparecieron nuevos empleos que no fue posible predecir durante esta crisis.

En el extremo opuesto encontramos la postura de expertos como Yuval Noah Harari que en su libro “21 lecciones para el S.XXI” indica que es cierto que en el pasado los cambios tecnológicos crearon nuevos puestos de trabajo, ya que en anteriores crisis los trabajos se desplazaron desde el sector primario al terciario, y del empleo de la fuerza física a las capacidades intelectuales. Sin embargo esta nueva revolución es distinta ya que tecnologías como la inteligencia artificial impactan directamente en el sector servicios y en las capacidades cognitivas humanas y ya no tenemos más sectores ni capacidades en las que seamos capaces de establecer una ventaja competitiva sobre las máquinas.

2. Igualdad vs. Desigualdad

¿La brecha entre los países pobres y ricos va a crecer o va a disminuir?
¿Asistiremos a una progresiva democratización de la tecnología o será propiedad de unas pocas empresas?

Desde los años 90 hasta ahora parecía claro que el mundo se estaba volviendo cada vez más global, disminuyéndose progresivamente la brecha entre los países más pobres y los más ricos. Según Max Roser, economista de la Universidad de Oxford, la pobreza extrema se ha reducido a razón de 130.000 personas diarias y hemos conseguido frenar la mortalidad infantil a la mitad desde 1990. Cada vez hay más países democráticos y vivimos en un momento excepcional de paz en toda la historia de la humanidad.

Durante las últimas décadas países en vías de desarrollo como Vietnam, India o Etiopía han tenido unos espectaculares crecimientos de su PIB por encima del 7% mientras que países ricos como Estados Unidos, Reino Unido, Francia o Japón crecían en torno a un conservador 2%.

Este crecimiento por parte de los países en vías de desarrollo se ha debido a varios factores como la rápida adopción de la tecnología, ya que las tecnologías de la información como por ejemplo la telefonía móvil es muy cara al principio pero gracias a las economías de escala una vez que llega al gran público los costes se abaratan considerablemente. Por otro lado los países más desarrollados han contribuido la creación de un tejido industrial en los países pobres gracias a la deslocalización de la industria, debida a un menor coste de la mano de obra en estos lugares.

Esta tendencia a la igualdad y la globalización puede verse amenazada en los próximos años por varios motivos:

1. La automatización puede acabar con la deslocalización industrial. Existe un grado de automatización en el que a una empresa le resulta más rentable y eficiente producir en el país de origen que tener que pagar a trabajadores de países en vías de desarrollo, que por otro lado, exigen sueldos cada vez más altos. Además contaría con el visto bueno de los gobiernos que verían que la vuelta de la plantas de producción, aunque pocos, generaría nuevos puestos de trabajo.

2. Hasta la revolución industrial el poder económico se basaba en la posesión de la tierra y las materias primas, a partir de ese momento ese poder pasó a los poseedores de los medios de producción. Hoy en día los datos se están convirtiendo en el recurso más valioso y sólo un puñado de grandes empresas como Amazon, Google o Facebook los acaparan. La riqueza que pueden llegar a concentrar estas empresas es enorme, haciendo imposible la entrada de nuevos competidores.

3. Desde la crisis de 2008 hemos asistido a un auge de los nacionalismos, el populismo y cismas como el Brexit que ponen en tela de juicio el sistema de valores de las últimas décadas. Esta inestabilidad geopolítica puede traer consigo guerras de aranceles y cancelación de tratados comerciales afectando profundamente al comercio internacional.

Escenarios en el año 2040

A partir de estas dos incertidumbres planteo 4 escenarios para el año 2040.

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